· Debo soñar y traducir mis sueños en una realidad concreta.
· Nadie está dispuesto a recibir algo hasta que “cree” que puede hacerlo, que puede tenerlo.
· El estado mental en todo debe ser creencia y no solo deseo o esperanza.
· Ciertamente, un ardiente deseo dispone de tortuosos caminos para transformarse en su
equivalente físico.
· La fé es el jefe químico de la mente.
· Cuando mezclo mi fé con mis pensamientos, mi mente subconsciente instantáneamente recoge
la vibración, la traduce a su equivalente espiritual y la transmite a la Inteligencia Infinita
· Yo puedo llegar a tener fé mediante la afirmación o instrucciones “repetidas” a mi mente
subconsciente.
· Si aplico la autosugestión a mi mente subconsciente, puedo convencerla de que “creo” que
obtendré lo que le pido, y actuaré bajo esa creencia.
· Mi subconsciente me devuelve en forma de fé y planes definidos para lograr lo que yo deseo
· Cuando tenga fé mi subconsciente me dará planes definidos.
· Cuando un impulso de pensamiento pasa repetidamente a mi subconsciente, este llega a
aceptarse finalmente y ese impulso se transforma en su equivalente físico, mediante un buen
Plan Práctico.
· Todos mis pensamientos que se emocionalizan y se mezclan con fé, comenzarán
inmediatamente a transformarse en su equivalente físico.
· Mis emociones son los factores que proporcionan a mis pensamientos vitalidad, vida y acción.
· Mi creencia o fé es el elemento que determina la acción de mi mente subconsciente.
· Debo conducirme como lo haría si ya estuviese en posesión del millón de dólares que pido
cuando llame a mi subconsciente.

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